Los boricuas y el pitcheo Yankee,
tradición, más Elmer Rodríguez.
Opinan que este jovencito es tan
bueno como lo fue Eddo. Figueroa.
Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).
El mánager de los Yankees, Aaron Boone, considera que tienen en Triple a un lanzador de tal calidad, que será como el puertorriqueño, Eduardo Figueroa, quien ganó 20 juegos para ese equipo en 1978, con efectividad de 2.99. Se trata de otro boricua, Elmer Rodríguez Cruz.
Ese joven, de 22 años, es nativo de Trujillo Alto y ya tiene experiencia de cinco años por las menores, con record de 26-22, 2.62.
Boone está muy interesado.
Boone tiene tanto interés en Elmer, que hace unos días, ante las lesiones de Gerrit Cole y Carlos Rodón, necesitaba un pitcher y lo subió por su interés en verlo lanzar.
Elmer tira seis lanzamientos, los mejores, la sinker y la recta con cuatro dedos, a velocidad de 93 a 96 millas por hora, más un controlado cambio, slider, curva y fork .
En sus cortos días con el equipo grande, Rodríguez Cruz perdió dos veces, con 17 innings lanzados. Sin embargo, Boone se dijo “satisfecho y optimista” por lo que le vió.
El joven en las menores.
Elmer lanza ahora con los Scranton/Wikes-Barre, Triple A de los Yankees. El mánager, Boone, informó a los reporteros:
“El proyecto es subirlo definitivamente, después del Juego de Estrellas. Por ahora su función es ganar experiencia. Él y yo hablamos acerca de eso. Y él es un joven muy dedicado a su trabajo, le encanta el beisbol”.
Pitcheo boricua desde 1942.
El pitcheo boricua ha brillado en Grandes Ligas desde 1942, cuando el primero de la isla que jugó en ese máximo nivel, Hiram Bithorn, natural de Santurce, lanzaba con los Cachorros. En 1943, tiró siete blanqueadas y ganó 18 juegos.
Luis (Tite) Arrollo, de Peñuelas, fue relevista zurdo, quien hizo tal historia con los Yankees, que una vez Whitey Ford firmaba autógrafos y un fanático que pasaba, le gritó:
“¡Whitey: llama a Tite para que te haga las rúbricas!”.
Se fería a que el relevista boricua terminaba todo trabajo que emprendía Ford.
La guerra de Vietnam.
“De no haber sido por Vietnam, Eduardo Figueroa, pudo haber sido ganador de 20 y más juegos en más de una temporada”, declaró en 1978 el mánager de los Yankees, Billy Martin, tras terminar el boricua ese año con 20 juegos ganados.
Pero Eduardo, nativo de Ciales, uno de los más finos caballeros que han jugado en las Mayores, invirtió sus mejores años de juventud en la guerra de Vietnam.
Durante una entreista que le hice en 1976, pedí que contara su experiencia en Vietnam. Ésta fue su respuesta:
“Perdóname, pero evito hablar de eso. Las guerras son tan innecesarias como horribles. Si vas a la guerra, tienes que matar, porque si no, te matan a tí. Como dijo Bob Feller: Los héroes son quienes no regresan”.
Eduardo llegó a los Yankees muy tarde, a los 25 años, en 1976. Y se encontró con pitchers abridores como Jim (Catfish) Hunter y Dock Ellis. Pero Eduardo fue el as de la rotación y terminó con 19-10, 3.02. El año siguiente, 16-11, 3.57. En 1978, pues, su temporada con 20 victorias y efectividad de 2.99.
Numerosas lesiones lo obligaron a retirarse, después de solo ocho años en Grandes Ligas. Su record final, 80-67, 3.51, 12 blanqueadas.
Ahora Eduardo es propietario y maneja él mismo, dos restaurantes en Guaynabo, Puerto Rico.
El Cometa de Carolina.
Y además de lanzadores estelares, la isla ha producido docenas de magníficos peloteros de otras posiciones. Los encabeza el mejor latinoamericano en la historia de las Mayores, Roberto Clemente, “El Cometa de Carolina”, primero de habla hispana elevado al Hall de la Fama de Cooperstown, en 1973. Había perdido su vida, cuando el avión donde llevaba auxilios a los damnificados por un terremoto en Nicaragua, se perdió en el mar, frente a Puerto Rico, en la noche de Año Nuevo de 1972.
Otro Boricua a Coopertown.
El domingo 26 de julio elevaremos este año a Coopertown a otro valioso boricua, Carlos Beltrán.
Y han sido distinguidos profesionales del beisbol de Grandes Ligas, Iván (Pudge) Rodríguez, Roberto Alomar, Jorge Posada, Bernie Williams.
Ahora, es el momento para desearle lo mejor de lo mejor al jovencito de Trujillo Alto. Esperamos y deseamos que los deseos de él y de los Yankees no sean perjudicados por
Nada. Es decir, ¡buena suerte!.
Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.
ATENCIÓN: Puedes leer el archivo reciente de Juan Vené en la Pelota, en la Internet, si accedes con: El deporte vuelve a unirnos.
@juanvene5